Cuentas para gastos compartidos

Cuentas para gastos compartidos

cuentas

Una de las cuentas más singulares que presenta el mercado bancario son las que están destinadas para gastos compartidos. Están especialmente diseñadas para matrimonios o parejas que deseen compartir sus gastos a través del mismo producto de ahorro. Y no a través de cuentas separadas, como hacen regularmente buena parte de los miembros de este segmento social.

Es cierto que no es un producto que esté comercializado con gran difusión por parte de las entidades de crédito. No en vano, solamente unos cuantos bancos – muy pocos, por el momento – se han decidido por lanzar este producto tan especial y bajo unas características bien definidas que las diferencia de las cuentas tradicionales.

A parte de su característica principal – permitir que la pareja comparta gastos – no añade otros valores al producto. Ofrece prácticamente los mismos servicios y prestaciones que en otros modelos. Puede accederse a toda clase de tarjetas (crédito y débito), realizar transferencias, seguimiento de los movimientos bancarios, y así hasta una larga lista de operaciones.

Generan una rentabilidad mínima, como la proporcionada por otras cuentas, que se mueven en una franja muy estrecha, entre el 0,10% y 0,30%, y que en principio no admiten domiciliaciones. Ni de las nóminas, ni de los principales recibos domésticos (luz, agua, gas, móvil, etc.).

Y que en todos los casos están diseñadas exentas de comisiones y otros gastos administrativos. Conformándose como un producto que es asequibles a todos los perfiles de clientes, siempre que compartan su vida con otra personas.

A pesar de lo que pudiera parecer, desde esta herramienta para el ahorro no se puede acceder a ninguna fuente de financiación en condiciones preferentes, ni tampoco está vinculada a otros productos bancarios (fondos de inversión, plan de pensiones, seguros o depósitos a plazo, entre otros).

En cualquier caso, son muy sencillas para formalizarlas, y eso sí, a través de los canales tradicionales de suscripción, siendo todavía un producto bancario incipiente que está en fase de desarrollarse ya que cuenta con un potencial para implantarlas enorme debido a la demanda de los clientes que se encuentran en esta situación.

Sin Comentarios

Deja tu comentario